El pintor José Villanueva inaugura hoy 25 de febrero, su exposición en el Club de Golf de Valdeluz, enclavado en el antiguo Monasterio de Alcohete, en Yebes, Guadalajara. Será una extraordinaria exposición para
inaugurar un elegante club de golf en un enclave privilegiado. José Villanueva ha pasado largas temporadas pintando en distintos países europeos, entre ellos Francia, en donde estuvo nueve años. Allí se dio a conocer en la Plaza de Montmartre y sus cuadros pasaron a integrar importantes colecciones privadas.
Durante cuarenta años ha paseado su arte por casi toda Europa, teniendo entre su público a lo más destacado de la burguesía intelectual. Lleva más de quince años pintando en la Plaza Mayor de Madrid. Ha expuesto principalmente en salas de Francia -habitualmente en París-, Italia, Suecia, Alemania, Suiza, Dinamarca y Madrid. Entre su extensísima clientela destacan personas cómo el Rey Don Juan Carlos de Borbón, los Rostchild, Miele, el que fuera presidente del Atlético de Madrid, Alfonso Cabeza, el escritor y editor Miguel Angel de Rus, y un largo etcétera.
José Villanueva nació en Lérida en 1941, desde muy joven decidió buscarse la vida pintando por diferentes países.
Ha pasado una gran parte de su vida trabajando en París. Pintaba y vendía sus cuadros en la Plaza del Tertre, en Montmartre, durante nueve años. Allí se relacionó en los años 60 con los círculos existencialistas, moviéndose en los grupos de Sartre, Simone de Beauvoir, Camus.
Calificado como pintor expresionista abstracto, la crítica ha comparado su obra con la de Ernst-Ludwig Kirchner, sin olvidar la clara influencia de Dix y Grosz. Sin embargo él asegura no parecerse a nadie; en su opinión, el hombre es individuo, solitario. Un artista no puede parecerse a otro.
La exposición que se presenta en Guadalajara está íntimamente relacionada con la que está celebrando en la galería de arte Saoba de Madrid; paisajes urbanos madrileños, desnudos, toreros, gruidos de personas solitarias, tejados… el mundo personal de Villanueva.
El estilo de José Villanueva
Los colores planos, fauvistas e impresionistas, la fuerza del trazo y la carga matérica de la abstracción; la fuerza del expresionismo incluso algunos rasgos casi pop y con influencia de las escuelas de nueva figuración desde los años 60 en fondos de rectángulos de colores vivos y formas definidas en líneas ingenuas y definitorias. En la presentación de su obra en la madrileña galería Saoba se afirmó, “Villanueva está hermanado con el Klee maduro, el que llegó a declararse poseído por el color. Villanueva está dotado de la capacidad de dominar unas armonías cromáticas tan delicadas como poderosas, que generalmente usa para crear composiciones sencillas y casi abstractas, pero ancladas en el realismo. Villanueva es un maestro del dibujo y muchos de sus obras son complicadas líneas con un contenido que deriva de una imaginería fantástica que sólo él posee en la actualidad, al mezclar la sutileza del intelecto con el vigor en el trazo de la espátula. Su composición base de líneas gruesas y grandes áreas de colores impactantes, si bien recuerdan a Klee, están íntimamente emparentadas con el expresionismo abstracto de Schielle; sus desnudos femeninos, al modo de los de Schielle, tienen una cualidad francamente erótica a pesar de sus formas solitarias, pero su cálido entorno, generalmente rodeados de librerías, los humaniza y dota de un alma más allá de lo sensual.”






